Abstract
Los sensores de cultivo proporcionan a los agricultores mediciones rápidas, objetivas, cuantitativas y precisas (repetibles), difíciles o imposibles de obtener por otros medios. Estos datos, generalmente adquiridos durante la primera fase del ciclo de la Agricultura de Precisión (véase el primer ciclo de Precisión Ag Corner en nuestra edición de noviembre 2016), necesitan convertirse en información (2a etapa) para ayudar a los agricultores a tomar decisiones óptimas de manejo (3a etapa). Como bien saben nuestros lectores, New Ag International se ha asociado con el Grupo de Investigación de AgroICT y Agricultura de Precisión (GRAP) del Centro Agrotécnico de la Universidad de Lérida en Catañula, España