Abstract
El Poder Constituyente que nace de la comunidad es el que crea la Constitución que contiene las normas fundamentales para la convivencia política de los ciudadanos. Estas normas merecen, por su trascendencia, de cierta estabilidad en el tiempo, pero no son inmutables; es decir, pueden ser reformadas. El presente texto analiza detalladamente los distintos procesos para poder llevar a cabo la reforma constitucional de dos Cartas Fundamentales consideradas rígidas como son la chilena y la española. El documento describe los tres procedimientos para el caso de la Constitución chilena y los dos (en estricto rigor, sólo uno) para la Constitución española