Abstract
Los métodos de imágenes tradicionales (TAC y RNM) son una herramienta fundamental en la valoración de la patología benigna y maligna de cabeza y cuello, sin embargo en algunas ocasiones presentan dificultades para valorar y definir cierto tipo de alteraciones. La aparición de nuevas tecnologías como la tomografía por emisión de positrones (PET) que es una examen que nos informa sobre el metabolismo celular, y que, asociado a tomografía axial computada (TAC) conforman equipos de PET/CT que tienen su principal aplicación en el campo de la oncología, informándonos si existe o no una zona sospechosa de actividad celular neoplásica. A pesar de que aún no es un examen estándar en cabeza y cuello, tiene su aplicación en el diagnóstico precoz, la planificación del tratamiento y muy en especial en la valoración de la respuesta terapéutica a las distintas modalidades de tratamiento. En la medida que la experiencia crezca y tengamos más disponibilidad de estos exámenes probablemente PET-CT será la exploración estándar para la estadificación y seguimiento del paciente con cáncer de cabeza y cuello