Abstract
En este artículo el autor pretende básicamente diseccionar la norma procesal para profundizar en su contenido hasta llegar a las motivaciones de fondo que permitieron o posibilitaron que, en algún momento de la historia, los jueces se sintieran con la atribución de inmiscuirse en la labor probatoria. La idea fundamental pasa por debatir, desde el análisis de la confirmación procesal, a qué modelo de enjuiciamiento deben ceñirse los Estados que han apostado por el sistema de gobierno democrático y republicano para intentar logar, de esa manera, la plena coherencia entre proceso y Constitución